Técnicas para evitar la aparición o el desarrollo de plagas

Al preparar el terreno, se hace necesario asegurarnos de que los residuos hayan sido eliminados del terreno: restos de plantasbasurashierbas, y raíces para reducir así el riesgo de que éstos contengan los agentes que afectaron el cultivo anterior. Estos residuos se deben enterrar para evitar nuevas infecciones.

Además, el suelo debe estar bien trabajado, libre de terrones y es necesario que haya buen drenaje para que la planta salga rápidamente y no se acumule mucho el agua de lluvia.

Algunos consejos que debe seguir:

Uso de buena semilla

En las semillas pueden transmitirse varios agentes que causan enfermedades, por lo tanto debemos asegurarnos de que la semilla que utilizamos sea buena y además tratada con algún producto que la proteja mientras germina.

Rotación de los cultivos

Consiste en cambiar de cultivo cada vez que se siembra en una misma parcela. Por ejemplo, si sembró maíz, en la próxima se puede sembrar tomate. Con la rotación se evita que los agentes que quedan en el suelo encuentren el cultivo apto para su desarrollo.

Hay que tomar en cuenta que los cultivos usados en la rotación sean de diferentes familias.

Técnicas para evitar la aparición o el desarrollo de plagas

Limpieza de instrumentos y partes enfermas de la planta

Algunas enfermedades se transmiten por los instrumentos de labranza, por lo que es conveniente mantenerlos lo más limpios posibles. Algunas veces se puede proceder a eliminar partes enfermas de las plantas para evitar que el mal siga desarrollándose.

Esta práctica se usa mucho en los árboles frutales, pero siempre se debe tener el cuidado de enterrar las partes eliminadas, puesto que si las dejamos en el terreno pueden seguir distribuyendo la enfermedad entre otras plantas.

Previniendo la aparición de plagas se puede evitar el posterior uso de productos nocivos para el medio ambiente como los pesticidas químicos.

Técnicas para evitar la aparición o el desarrollo de plagas

Armando Nerio Guedez Rodríguez

Armando Nerio Guedez Rodríguez