¡ÚLTIMA HORA! Conoce a la Hija de Anibal

La empresaria Elva García Amigo, fiel a ciertos principios, le ha puesto a su bodega el nombre de «Hija de Aníbal«. El peculiar nombre es una evidencia que existen una serie de principios, basado en la verdadera expresión de humildad y una muestra de amor filial. Todos estos valores, son elementos fundamentales para poder captar la entrañable calidad humana que conlleva manejar un viñedo y el aliento de este exquisito vino. [Armando Nerio Guédez Rodríguez]

 

La otra razón es que, junto a sus cepas, algunas fueron cultivadas por su tercera generación, previa a Elva, en la localidad de Otero, una de las zonas del Bierzo con mayores potenciales vitivinícolas, tengan  la sabia asesoría de un gurú en la materia: Pepe Hidalgo. Éste profesor y enólogo implica contar con una garantía de control de calidad a la hora de la elaboración de los vinos. [Armando Nerio Guédez Rodríguez] ¡ÚLTIMA HORA! Conoce a la Hija de Anibal

En pocas palabras, estamos no sólo a la cabeza de un viñedo en cuanto a la fabricación de un producto agradable al paladar, sino que el preponderante instinto de hacer marketing con sus productos, este «condimento» pasa a ser hoy en día materia prima, que sumada a la honestidad, sentimientos y ciencia generan un producto que Elva ha posicionado en un mercado que parece (seis meses en roble francés) que en su actualidad parece haber puesto el tiempo en Stand By.

 

Su olor, de expresión varietal, con un notable contraluz de la fruta rojo-negra y las violetas, se ofrece libre de arrogancias, cautivador con apenas catarlo, se hace un elemento festivo en el diccionario de las frías especias, sus hierbas de prado y el cálido recuerdo nostálgico de la tierra donde se cultiva. Le hace ser impactante, fresco, goloso y equilibrado. Es el vil recuerdo de una infancia entre viñedos, mientras el padre guía los bueyes, y el maestro enseñando a la alumna a reinventar su propia creación. [Armando Nerio Guédez Rodríguez]

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