Armando Guedez Rodríguez: El abono

Para un adecuado crecimiento de las plantas de nuestro huerto, la tierra o el suelo deben contar con los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo. Indiferentemente del espacio y de las dimensiones que posean nuestros cultivos, si la tierra no cuenta con los elementos necesarios para el crecimiento de las plantas, será más difícil obtener resultados favorables durante los tiempos de la cosecha.

Por lo tanto, al diagnosticar suelos de baja calidad o con pocos nutrientes para la siembra de las plantas, se recomienda utilizar abonos para la tierra que permitan mejorar el proceso de plantación y el cultivo de productos vegetales.

Armando Guedez Rodríguez: El abono

El abono es una sustancia que posee como función principal proporcionar nutrientes a la tierra o a las plantas, permitiendo mejorar la calidad del suelo y aportando los requerimientos necesarios para que las plantas se desarrollen adecuadamente.

Técnicamente, mejora las características químicas, físicas y biológicas de los componentes del suelo que se va a utilizar para la siembra de las plantas. El abono aporta una serie de nutrientes que modifican la estructura y la actividad microbiana de la tierra. Es importante que sean ricos en materia orgánica, energía y microorganismos.

Asimismo, los nutrientes contenidos en el abono deben presentarse en formas asimilables por las plantas, es decir, de fácil absorción para ellas. El abono suele mezclarse con la tierra a través de pastillas o rociarse en estado líquido directamente a la planta o al suelo.

Armando Guedez Rodríguez: El abono

El abono se adquiere en tiendas especializadas donde profesionales expertos nos aconsejarán sobre el más apto para nuestras necesidades, así como las formas de aplicación y control en las plantas. Por otra parte, también podemos elaborar nuestro propio abono, más ecológico y orgánico.

Podemos encontrar dos tipologías de abono en este sector, el orgánico y el inorgánico:

Los orgánicos son de origen animal o vegetal, los podemos conseguir en comercios y tiendas especializadas (industriales o artesanales) o elaborarlos de manera casera para cultivos y huertos pequeños o medianos.

  • De origen animal: principalmente son desechos de mataderos (restos de pescado, ganado y aves –tanto de huesos como de sangre y órganos).
  • De origen vegetal: restos de hojas, tallos y raíces de otras plantas; cáscaras de frutas y verduras, entre otros.

Armando Guedez Rodríguez: El abono

Por su parte, los inorgánicos son sustancias de origen mineral que son producidas por el ser humano a través de la industria química especializada en el sector alimenticio. Estos químicos suelen llamarse fertilizantes y son colocados a mediana y gran escala en los cultivos.

Es importante resaltar que si contamos con un huerto familiar o un desarrollo de agricultura (urbana o extensiva) es prudente revisar las condiciones del suelo o de la tierra que utilicemos para el cultivo, y  diagnosticar si realmente es necesario mezclar abono para el crecimiento de las plantas. Su uso debe administrarse con precaución y de acuerdo a las cantidades que requiera el suelo, debido a que el exceso puede ser perjudicial para la tierra y para nuestros cultivos.

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